Se cumplen poco más de 7 meses de uno de los mayores acontecimientos de la historia reciente del toreo. El triunfo rotundo e incontestable. El triunfo de la ilusión frente a la vulgaridad. El triunfo de la confianza y la fe en uno mismo frente a los intereses que presiden el toreo en la actualidad. El triunfo de la razón y de la tauromaquia. El triunfo de Diego Urdiales en Madrid. Y hoy el riojano regresa a Las Ventas.

¿Cuál es el primer recuerdo que le viene a la mente de aquel día?
El recuerdo es increíble. Fue una de esas tardes que uno sueña y que todo se junta, con lo difícil que es que una tarde se redondee de esa manera. Más allá del triunfo, me quedo con la sensación de todo lo que pude sentir y me transmitió toda la gente que vivió aquella tarde.

Una tarde que marcó un antes y un después en su carrera.
Indudablemente. Todas las tardes en las que pasan cosas importantes marcan un antes y un después; haya triunfo o no, porque marcan evoluciones, son páginas que escribes en tu vida de torero y donde transmites a la afición emociones muy intensas. Y cuando pasa en Madrid todo se multiplica.

Pues otra vez Madrid y Fuente Ymbro.
Así es. He sido yo el que ha pedido esta corrida y la empresa ha considerado que mi vuelta a Madrid fuese con esa ganadería el día de San Isidro y creo que se reúnen todos los alicientes para que sea una tarde bonita y quede en el recuerdo de todos.

Luego Alcurrucén, otro de sus hierros fetiche, y la Beneficencia con Cuvillo al lado de Ventura y El Juli; ¿un premio a lo de 2018 o una apuesta?
Me juego mucho, es evidente. ‘Fuente Ymbro’ es una ganadería encastada, muy del gusto de Madrid, como la de ‘Alcurrucén’, con la que he conseguido tres puertas grandes en Bilbao, y es un encaste complejo, pero que me ha hecho sentir cosas maravillosas y vivir tardes increíbles. Siempre he soñado con la de Beneficencia; es la tarde que más ilusión me hace en la vida, porque la he vivido desde arriba y me he emocionado de manera especial escuchando el himno nacional y soñaba con estar en ese cartel y ahora se va a cumplir.

Sus compromisos han levantado muchísima expectación en taquilla.
Afortunadamente, eso es que el público tiene muchas ganas de verme y que al final uno arrastra cada vez más afición, que es lo bonito. Es algo que te llena de responsabilidad, pero es lo que todos queremos, estar en esas tardes, que haya ese ambiente y que la gente vaya con ilusión y con ganas de ver torear.

¿Es Diego Urdiales torero de Madrid?
Me considero un torero muy del gusto de Madrid desde que debuté de novillero. Ese día entré en el público de Madrid, pude abrir la puerta grande pero la espada no me lo permitió. También he vivido muchas tardes inolvidables y, aunque la salida a hombros se resistía, he sentido siempre el cariño del público de Madrid.

¿Qué necesita demostrar esta temporada?
Necesito ser yo mismo y ser capaz de poder expresar lo que siento dentro. Más allá de los triunfos, que son importantísimos, quiero que mi forma de torear sea capaz de sacar mis sentimientos y pueda seguir emocionando a la gente y emocionándome a mí, que es lo que me importa.

Curro Romero o ‘El Viti’ hablan maravillas de su toreo.
Para mí es un honor que toreros tan grandiosos, a los que yo admiraba desde niño, ahora se puedan emocionar con mi toreo. Saber que sienten algo especial con lo que hago, me produce una satisfacción que no sé definir.

En el horizonte, Madrid, Nimes y Dax; ¿no son pocos contratos a estas alturas de temporada?
Es evidente, porque después de todo lo que ha pasado, siguen sucediendo cosas muy extrañas. Mientras, yo sigo por mi camino, ahora con la ilusión puesta en esa primera tarde de Madrid y solo me preocupo por torear, que es lo que me ha sacado siempre de donde he estado y que es lo que realmente me llena.

¿Cómo se ha preparado este invierno?
Como siempre. Este último tramo ha sido complicado porque he tenido una lesión importante de espalda y he tenido que parar mi ritmo de entramiento. Pero yendo al campo, toreando de salón, como todas las temporadas.

¿Cómo está esa espalda?
Me ha cogido el nervio del brazo izquierdo y tengo un hormigueo en la mano. Va mejorando, pero muy lentamente.

No se nota…
Eso me dice todo el mundo, a ver si se te tiene que quedar dormida para torear así (ríe).

¿Es más importante la preparación física o mental para afrontar Madrid?
La física es muy importante porque te hace sentirte fuerte, pero la mental es más importante. Cuando la mente falla, te debilitas y decae la forma física y te tiemblan las piernas y todo. Una mente fuerte puede con todo.

Esta temporada se cumplen 20 años de su alternativa; ¿hará algo especial para celebrarlo?
Aún no he pensado en nada especial. Hay algunas proposiciones, pero, de momento, estoy muy metido en Madrid y ya habrá tiempo de pensarlo.

Se rumorea que toreará en Málaga junto a José Tomás.
Ojalá. Para mí sería un honor estar al lado de uno de los toreros más grandes de la historia, pero de momento yo no tengo conciencia de nada.

¿Arregló el vestido marino y oro del triunfo en Madrid que en la salida a hombros quedó casi destrozado?
No. Me he vuelto a hacer otro vestido marino, pero ese se lo regalé a mi hija tal y como se quedó.

 

Esta entrevista fue publicada en ‘Noticias de La Rioja’ el pasado 14 de mayo de 2019