Es la sensación de la temporada y uno de los toreros más esperados por la afición. A Pablo Aguado le bastó una tarde en Sevilla para poner el toreo a sus pies. Luego llegaría Madrid, Nimes, Huelva o Ronda, entre otras plazas. La naturalidad, su verticalidad y el enorme gusto son los pilares en los que se sustenta una forma de interpretar el toreo llamada a hacer historia. Logroño es el último puerto del año 0 de Pablo Aguado. Solo un triunfo puede poner el broche a una temporada hilvanada por la seda y oro del que torea casi como los ángeles.
¿Quién era Pablo Aguado antes del 10 de mayo y quién es después de ese día?
En lo personal soy el mismo. Sí que en lo profesional aquel día mi vida cambió por completo.
¿Se está preparado para asimilar un triunfo como el de Sevilla?
Es difícil por el cambio tan radical que sufre tu carrera, pero, gracias a Dios, lo he sabido asimilar con naturalidad.
Parece que los toreros nuevos solo pueden llamar a la puerta por medio del toreo tremendista o repleto de valor
Yo intento hacer el toreo que siento. Busco torear despacio y la sencillez en cada momento de la faena.
¿Dónde se inspira Pablo Aguado para ejecutar ese toreo tan vertical y natural?
Delante de un toro o toreando de salón intento alcanzar el concepto que siento, que es lo que me hace feliz, independientemente de cualquier otro referente.
¿A qué torero le gustaría parecerse?
Ojalá no me parezca a ninguno, por mucho que admire a otros toreros. Eso será síntoma de que soy fiel a mi concepto y a lo que yo siento.
¿Por qué casi ningún torero nuevo trata de interpretar el toreo clásico?
Eso va en los gustos y en la personalidad de cada uno y, a partir de ahí, en la valentía de cada torero para poner en práctica aquello que le llena, más allá de las modas.
Hay quien ya le empieza a exigir dejar a un lado el toro de Domecq y abrirse a otros encastes; ¿rehúsa Pablo Aguado a enfrentarse a toros de otros encastes?
No. Tanto de novillero como de matador, he matado todo tipos de encastes. No hay que fijarse tanto en el encaste, si no en el toro que te ayuda a conseguir el triunfo.
Al torero artista, ¿la afición le debe exigir en la misma medida que al torero más efectista?
No sé si se trata del nivel de exigencia, pero el aficionado tiene que entender que cada concepto del toreo necesita de un tipo de toro.
¿Cómo se abre la Puerta del Príncipe en presencia de Morante y Roca Rey?
Fijándote en ti mismo y tratando de sacar la mejor versión de uno mismo, al margen de lo compañeros del cartel, pese a que los dos son muy grandes toreros.
Es usted licenciado en LADE. La formación académica ¿le hacen a uno mejor torero?
Mejor torero, no. Pero la formación académica ayuda a uno a desarrollarse mejor en la vida.
¿Cómo llega a Logroño?
Con la confianza de lo que me ha aportado la temporada y con la ilusión que se va a la última plaza importante de la temporada.
¿En qué cartel le gustaría verse?
En uno con Pepe Luis Vázquez y Pepín Martín Vázquez.